SUR DE CÓRDOBA: CRONICAS DE UNA GUERRA QUE NUNCA SE DETUVO.

Las últimas semanas han sido realmente difíciles para los habitantes del sur de Córdoba, este es un espacio territorial donde se mantiene la guerra y que a su vez no es una prioridad para las autoridades del país.

Recientemente se escuchó la noticia del desalojo masivo que han tenido que enfrentar numerosas familias pertenecientes a las veredas al sur de este departamento, como son: Solead, Rogero, Riosucio, Santa Bárbara, La Jagua y Puerto Mutatá. Los habitantes de estas veredas se han visto obligadas a abandonar sus viviendas y sus actividades cotidianas para huir y preservar sus vidas. Mientras que otras han tenido que marcharse debido a las constantes amenazas de secuestros y muerte por parte de los grupos ilegales, que en últimas son quienes controlan las zonas rurales al sur de Córdoba.

Existe una falta de garantías por parte del Estado colombiano ante los hechos de violencia y de control del territorio. Si bien, el hecho que municipios y veredas al sur de Córdoba deban lidiar a diario con la presencia de actividades militares y de negocios ilegales por parte de grupos como el clan del golfo, ya evidencia la ausencia estatal en la zona, pero también la dificultad que han tenido que vivir los habitantes de estos lugares en los últimos  días demuestra ineficiencia en los procesos de restablecimiento del orden público así como también de garantías mínimas de protección, pues estas personas no se encuentran en las mejores condiciones mientras esperan por alguna solución ante tal circunstancia. El departamento y puntualmente el municipio de Puerto Libertador no cuenta con albergues que cubran necesidades mínimas para los desplazados. Principalmente niños y mujeres embarazadas se enfrentan a situaciones precarias por falta de alimentos, agua, medicamentos, vestimenta y ante todo salubridad en los lugares donde han llegado.

Históricamente Córdoba ha perteneció al grupo de escenarios fuertemente afectados por el conflicto armado de Colombia, en él han hecho presencia distintos grupos armados ilegales en distintos momentos de la historia. La Misión de Observación Electoral presentó un documento sobre el Departamento de Córdoba donde menciona a los distintos grupos armados ilegales que han estado en el territorio, nombrando así: al Ejército Popular de Liberación (EPL) que fue predominante en la zona principalmente en la década de los 60’s, posteriormente se dio el ingreso de las FARC disminuyendo la presencia del EPL, así como también hizo presencia las AUC y el ELN. Pero además de estas organizaciones también tuvieron participación grupos paramilitares en la zona.  En este sentido, Córdoba ha sido, a través de la historia, un lugar de conflicto. Pero el punto de discusión radica en que con la firma del acuerdo de paz se esperaría que los índices de violencia, muertes y secuestros fueran disminuyendo y que la presencia del Estado en territorios altamente afectado por el conflicto fuera significativo, sin embargo, con las recientes noticias se percibe que la realidad de los habitantes al sur del departamento de Córdoba no ha sido transformada y que estos aún lidian con condiciones iguales a las que fueron noticias años atrás.

Las demandas por la presencia estatal van mucho más allá de lo militar, se hace necesario que sea el Estado quien tenga el monopolio de las armas y así mismo sea quien logre ofrecer las soluciones a las necesidades de los habitantes.

Por otro lado, el tema de las economías ilegales relacionadas a los cultivos de coca y a la minería son elementos que mantienen la lucha por el poder en la zona afectando, ciertamente, el desarrollo cotidiano de las poblaciones. Muchos trabajadores del sector se han visto enfrentados a desplazamientos a causa de oponerse a las actividades de explotación minera de los grupos armados ilegales.

El cese del conflicto pareciera estar lejos de ser alcanzado y la paz un proceso que nos sigue costando mucho.